Abstract
<jats:p>La violencia escolar en Chile ha escalado hasta configurarse en. 2026 como una crisis estructural: las denuncias de agresiones de estudiantes a docentes crecieron 39,4% entre 2024 y 2025, el maltrato a adultos de la comunidad educativa aumentó 121,2% en el primer trimestre de 2025 y el 27 de marzo de 2026 se registró el primer homicidio premeditado de una funcionaria educativa en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama. Este artículo propone una relectura del fenómeno desde el psicoanálisis freudiano, articulado con sus desarrollos post-freudianos y latinoamericanos, en especial Silvia Bleichmar. Mediante un diseño teórico-documental cualitativo se analizan estadísticas oficiales de la Superintendencia de Educación, informes de la Defensoría de la Niñez, el Índice Nacional de Bienestar Docente 2025 y 17 casos mediáticos de 2025-2026, contrastándolos con conceptos de pulsión de muerte, malestar en la cultura, identificación horizontal en masa, narcisismo, acting out/pasaje al acto y destitución simbólica del docente. Los resultados muestran que la violencia escolar chilena no es un sistema individual aislado sino la emergencia de un malestar civilizatorio localizado: fracaso sublimatorio de la institución, caída de la función transferencia del adulto, colapso del pacto entre renuncia pulsional y compensación simbólica, y desligadura pulsional en una adolescencia sin futuro confiable. Se concluye que las respuestas puramente securitarias (pórticos, agravantes penales) son paliativos sintomáticos; la prevención requiere restaurar vías sublimatorias, relegitimar la autoridad simbólica docente y reponer el lazo erotico como dique a Thanatos.</jats:p>