Abstract
<jats:p>Vivimos en una era donde la tecnología redefine, a una velocidad vertiginosa, los procesos de enseñanza, aprendizaje e investigación. En este contexto, la inteligencia artificial generativa (IAG) no solo representa una herramienta emergente, sino que constituye una autén tica oportunidad para transformar la manera en que los docentes universitarios acceden, gestionan y producen conocimiento. Frente a los desafíos que enfrenta la educación superior en América Latina, como la escasa producción científica, la sobrecarga docente, las brechas tecnológicas y la limitada formación investigativa, surge la necesidad de replantear nuestras prácticas formativas e investigadoras con una mirada crítica, innovadora y propositiva; una perspectiva crítica, innovadora y orientada a la solución.</jats:p>