Abstract
<jats:p>Se presenta el caso de un varón de 62 años con diabetes mellitus tipo 2 (DM2), obesidad y resistencia insulínica severa, en tratamiento previo con metformina, dapagliflozina e insulina basal, con mal control glucémico (indicador de manejo de glucosa o Glucose Managament Indicator, GMI 8,8 %). El uso de monitorización flash de glucosa (MFG) permitió identificar patrones de hiperglucemia posprandial, variabilidad glucémica elevada y episodios de hipoglucemia. A partir de estos datos se optimizó la insulinoterapia y se reforzó la educación terapéutica estructurada, incluyendo ajustes nutricionales, entrenamiento en autocontrol y planificación de la actividad física. Tras 12 semanas de seguimiento, el paciente mostró una mejoría clínica significativa, con reducción de la GMI al 6,7 %, incremento del tiempo en rango al 73 % y disminución de la variabilidad glucémica. Este caso ilustra cómo la integración de la tecnología en la práctica clínica, junto con un enfoque educativo personalizado, mejora el control metabólico y favorece la autogestión en la DM2.</jats:p>