Abstract
<jats:p>La albuminuria con aumento leve (AAL), definida como una ratio albúmina-creatinina (RAC) entre 10-29 mg/g, es un marcador clínico emergente que trasciende su papel tradicional en la enfermedad renal. Históricamente, el foco estuvo en la proteinuria manifiesta, pero actualmente se ha reconocido que elevaciones sutiles en la excreción de albúmina en orina (EUA) son indicadores tempranos de daño renal y de disfunción vascular sistémica. Aunque las guías KDIGO (Kidney Disease: Improving Global Outcome) clasifican este rango dentro del estadio “normal o aumento leve”, la evidencia acumulada sugiere que esas modestas elevaciones no son inocuas. La investigación asocia consistentemente la AAL con un mayor riesgo de progresión de la enfermedad renal crónica (ERC), los eventos cardiovasculares y la morbilidad y mortalidad generales. Esto se ha observado en individuos con diabetes y/o hipertensión, y, de forma notable, también en aquellos sin factores de riesgo tradicionales. A pesar de su valor, los datos de la vida real muestran una baja adherencia a la realización de las pruebas de albuminuria recomendadas. La facilidad de realización y el bajo coste de la prueba RAC respaldan su uso rutinario en Atención Primaria. La identificación temprana de la AAL permite intervenciones oportunas, como modificaciones del estilo de vida, previniendo así la progresión a ERC grave o la aparición de complicaciones cardiovasculares. Investigaciones futuras deben establecer unas guías claras para el manejo de AAL y, a la vez, dilucidar los mecanismos subyacentes, especialmente en individuos sin factores de riesgo tradicionales.</jats:p>