Abstract
<jats:p>Vivimos en una época en la que los sistemas computacionales pueden analizar millones de datos clínicos en segundos, identificar patrones difíciles de percibir mediante observación convencional y apoyar la detección temprana de enfermedades con niveles de precisión cada vez más elevados. La medicina contemporánea ha comenzado a integrar herramientas capaces de interpretar imágenes diagnósticas, analizar información genética, monitorear pacientes en tiempo real mediante dispositivos inteligentes y desarrollar modelos predictivos orientados a anticipar riesgos clínicos antes de la aparición de síntomas evidentes. Lo que durante décadas perteneció al ámbito de la imaginación científica, hoy constituye una realidad en constante evolución.</jats:p>