Abstract
<jats:p>Desde mediados del siglo XX, los compuestos organoestánnicos como el tributilestaño revolucionaron la protección de cascos marinos, pero su legado persiste décadas después de su prohibición global. Este libro explora la contaminación por pinturas antifouling en el Mediterráneo, utilizando los mejillones como centinelas ambientales. A través del análisis de metales como cobre y zinc acumulados en estos organismos filtradores, se revela cómo los puertos y marinas concentran niveles alarmantes de sustancias tóxicas que alteran la reproducción de moluscos y amenazan ecosistemas enteros. Una obra esencial para comprender el impacto invisible de la actividad náutica y la urgencia de desarrollar estrategias de control que permitan alcanzar un buen estado ambiental en nuestras costas.</jats:p>