Abstract
<jats:p>La presente obra se inserta en uno de los debates más trascendentales del siglo XXI: la necesidad de repensar las relaciones entre derecho, desarrollo y sostenibilidad en un contexto marcado por crisis ecológicas acumulativas, desigualdad estructural y crecientes desafíos para la gobernanza global. El cambio climático, la pérdida acelerada de biodiversidad, la contaminación sistémica y la presión creciente sobre los recursos naturales no constituyen únicamente problemas ambientales sectoriales, sino manifestaciones convergentes de una transformación civilizatoria que exige nuevas respuestas jurídicas, institucionales y éticas. En este escenario, el derecho a vivir en un medio ambiente sano se ha consolidado como uno de los pilares normativos más relevantes del constitucionalismo contemporáneo y del derecho internacional de los derechos humanos. Desde esta perspectiva, el libro parte de una premisa fundamental: la sostenibilidad no puede seguir siendo tratada como un objetivo complementario del desarrollo económico ni como una dimensión técnica de la política pública. Por el contrario, debe ser comprendida como un principio estructurante del orden jurídico y del modelo de desarrollo. La degradación ambiental compromete directamente la vida, la salud, el acceso al agua, la seguridad alimentaria, la estabilidad climática y, en última instancia, la dignidad humana. Por ello, la protección del ambiente sano deja de ser una cuestión periférica para convertirse en condición material del ejercicio de los derechos fundamentales y en parámetro de legitimidad de las decisiones públicas y privadas.</jats:p>