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Abstract

<jats:p>El uso de la violencia en las relaciones interpersonales entre hombre y mujeres no es un fenómeno nuevo. Lo novedoso es el convencimiento de que el daño que causa carece de justificación, que la violencia sólo conduce al odio, el terror y la destrucción y que, quienes la ejercen, deben ser sancionados e incluso apartados del mundo social para que dejen de matar o de hacer daño. En las relaciones interpersonales, las principales víctimas de las violencias han sido y siguen siendo las mujeres, pero eso no significa que las mujeres no puedan usarla. En el caso de las relaciones en la pareja/expareja, el uso de la violencia se produce en contextos de desigualdad entre los sexos-géneros o en contextos racistas, lo que en muchos casos ha llevado a pensar que la violencia es una expresión de la desigualdad. Sin embargo, aunque desigualdad y violencia sean primas hermanas, la violencia no debe ser vista como una expresión de poder, sino como una forma de relacionarse, de crear o enfrentar conflictos que, en contextos de desigualdad, incrementa de forma exponencial las posibilidades de sufrirla y las dificultades para erradicarla. Este libro trata sobre las violencias contra las mujeres (particularmente las violencias que se producen en las relaciones de pareja-expareja) y de las violencias que se producen contra las mujeres y niñas en el mundo online. Propone un modo de acercarse a ellas –el paradigma interseccional- que permite entenderlas en el marco de webs de violencias y de desigualdades más amplio, donde las desigualdades estructurales colorean los tipos de violencia, y donde las violencias, por lo general, no vienen solas. Pues la violencia deshumaniza a quien la ejerce e infecta las relaciones y el mundo que le rodea. Es un potente virus que destruye personas y tejidos sociales.</jats:p>

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Keywords

violencia violencias relaciones mujeres desigualdad

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