Abstract
<jats:p>Este libro aborda una problemática relevante que enfrentan numerosas instituciones de educación superior –IES– donde, a pesar de los esfuerzos por incrementar la eficiencia terminal, persisten retos significativos para garantizar que los estudiantes concluyan sus estudios con éxito. Como ha señalado Domínguez (2021), aunque las IES implementan políticas y estrategias para retener alumnos, los contextos diversos de estudiantes y académicos traen consigo múltiples variables que afectan la trayectoria educativa; entre ellas, la motivación se perfila como un elemento esencial para lograr aprendizajes significativos y garantizar educación de calidad. En ese sentido, estudios recientes reiteran el papel clave de la motivación y variables asociadas como autoeficacia, compromiso académico y bienestar psicológico, como predictores del rendimiento y persistencia en educación superior. Por ejemplo, Roa et al. (2024) documentan que en contextos interculturales la motivación se asocia significativamente con procesos de aprendizaje académico. De igual forma, Meng y Zhang (2023) identifican una correlación fuerte entre autoeficacia académica, compromiso estudiantil y desempeño académico: la autoeficacia funciona como predictor directo e indirecto del rendimiento, a través del compromiso.</jats:p>