Abstract
<jats:p>Esta obra constituye una ruptura epistemológica y una invitación necesaria a descolonizar el concepto de salud como categoría estática, biologicista y fragmentada. A través de una mirada interdisciplinaria y profundamente crítica, el autor propone entender la salud como proceso, un continuum dinámico de energías vitales (qi) que desafía las relaciones binarias tradicionales y que se manifiesta como un entramado de acciones e interrelaciones complejas e indivisibles. El texto muestra la determinación social de las energías vitales (qi), integra la corporeidad (el cuerpo) sabiéndolo en interexistencia consigo mismo y con el entorno: la casa, la tierra, la comunidad, los espacios de producción y de trabajo. Al alterar esa relación, el entramado vital se transforma, produciendo manifestaciones que escapan a la mirada de las normas del modelo médico androcéntrico. La integración de la metáfora del orden cósmico social inspirada en el pensamiento tradicional chino y basada en el mandato del cielo se refiere a una cosmopraxis donde la corporeidad es un microcosmos interexistiendo en/con un macrocosmos. La obra aboga por sentipensar esta relación, que conoce desde la profundidad del sentir y reconoce que la corporeidad material, inmaterial, biológica, emocional y espiritual posee una sabiduría propia que la orienta hacia la sanación.</jats:p>