Abstract
<jats:p><p>En la actualidad, el avance de las neurociencias ha contribuido a la comprensi&oacute;n del comportamiento humano, generando un impacto significativo en diversas disciplinas, entre ellas el derecho penal. La posibilidad de estudiar las estructuras cerebrales y su funcionamiento despliega un abanico de posibilidades que genera nuevas formas de interpretaci&oacute;n de la conducta y de la responsabilidad de los individuos, y con ello, surgen diversos cuestionamientos asociados con la culpabilidad penal, los cuales cobran gran relevancia, ya que el sistema jur&iacute;dico se basa en la presunci&oacute;n de que los individuos act&uacute;an de forma racional y libre. Sin embargo, nos preguntamos qu&eacute; sucede cuando la neurociencia demuestra que determinadas conductas est&aacute;n directamente asociadas con alteraciones cerebrales.</p></jats:p>