Abstract
<jats:p>La nutrición y la fisiología digestiva de los pollos de engorde constituyen pilares fundamentales en la producción avícola a nivel mundial, nacional y local. A nivel global, la eficiencia alimentaria y la rápida conversión de nutrientes en carne han posicionado a la avicultura como uno de los sistemas ganaderos más productivos y sostenibles, con requerimientos nutricionales precisos y un equilibrio de al menos 38 nutrientes esenciales para asegurar el crecimiento óptimo, la salud y la calidad del producto final. Bailey (2019). La alimentación por etapas preinicial, inicial, engorde y final es una práctica consolidada en la producción intensiva, permitiendo ajustar la dieta a las necesidades cambiantes de los pollos y maximizar el rendimiento productivo (Villao, 2024). A nivel nacional en Ecuador, la avicultura de engorde ha adoptado tecnologías y prácticas de nutrición basadas en estándares internacionales, adaptando las dietas a las condiciones locales y los recursos disponibles. Se ha incrementado la investigación sobre la inclusión de ingredientes alternativos y enzimas digestivas para mejorar la digestibilidad y reducir costos, evidenciando que el uso adecuado de estos componentes puede optimizar parámetros productivos como el incremento de peso y la conversión alimenticia (Escobar, 2018). Además, la salud del tracto digestivo es un factor clave, ya que una digestión y absorción eficientes de nutrientes son esenciales para prevenir enfermedades y garantizar el bienestar animal (Bailey, 2019) En el contexto territorial de Jipijapa, provincia de Manabí, Ecuador, la nutrición de pollos de engorde enfrenta desafíos particulares relacionados con la disponibilidad de materias primas, el acceso a tecnología y las condiciones climáticas. Sin embargo, existe una creciente adopción de buenas prácticas de manejo nutricional, como el suministro de dietas específicas por etapa, el control de la calidad y temperatura del agua, y la inclusión de ingredientes locales que favorecen la salud intestinal y la digestibilidad de los nutrientes (Escobar, 2018). Estudios recientes en la región destacan el potencial de ingredientes alternativos como el polen y la lactosa para mejorar la morfología intestinal y la digestibilidad, lo que abre oportunidades para la reducción del uso de antibióticos y la mejora de la sostenibilidad de la producción avícola local (Escobar, 2018). En resumen, la nutrición y la fisiología digestiva de los pollos de engorde son áreas de investigación y desarrollo constante, con implicaciones directas en la eficiencia productiva, la salud animal y la sostenibilidad de la industria avícola a nivel mundial, nacional y en la provincia de Manabí.</jats:p>