Abstract
<jats:p>Este artículo surge de una inquietud pedagógica: ¿qué lugar ocupa realmente el microcurrículo en la formación disciplinar en terapia ocupacional? Lejos de asumirlo como un instrumento técnico o un requisito administrativo, la reflexión que aquí se presenta explora el momento en que el microcurrículo dejó de ser un formato y comenzó a operar como un interlocutor en mi práctica docente. Desde una perspectiva centrada en la ocupación, la reflexión propone comprender el microcurrículo como un espacio ético y epistemológico a partir del cual se definen horizontes de sentido sobre la formación disciplinar. Se sostiene que desentrañarlo no solo transforma la arquitectura formativa, sino también la posición docente frente al proyecto profesional que contribuye a configurar. Además, el microcurrículo puede ser objeto de análisis reflexivo, operar como iniciación epistemológica y constituirse en espacio de formación ética, y con ello se muestra que las tensiones identificadas en la investigación comienzan a resonar en la experiencia formativa concreta, abriendo nuevas preguntas sobre la manera en que los estudiantes se apropian críticamente de los artefactos curriculares que estructuran su proceso de formación.</jats:p>